miércoles, 29 de abril de 2009

DIOS NOS EXAMINA

Hola amigos:

El filósofo Sócrates decía 'conócete a ti mismo', y la mayoría estamos de acuerdo que el tener una idea objetiva de nosotros mismos es importante para avanzar en la vida.

Es así que el apóstol Pablo les dice a los cristianos de la iglesia de Corinto que se examinen para ver si la fe que ellos dicen tener es real.
2 Corintios 13:5 Examínense para ver si están en la fe; pruébense a sí mismos. ¿No se dan cuenta de que Cristo Jesús está en ustedes? ¡A menos que fracasen en la prueba!
El problema que encontramos en el camino es que no poseemos la capacidad para hacer tal autoanálisis. Nuestra naturaleza pecaminosa nos llevará hacia el error.
Salmos 19:12 ¿Quién se da cuenta de sus propios errores? ¡Perdona, Señor, mis faltas ocultas!
Jeremías 17:9
Nada hay tan engañoso y perverso como el corazón humano. ¿Quién es capaz de comprenderlo?
Pero, hay alguien que puede tener una percepción cabal de de nuestra persona: Dios. Puesto que Él nos creo y conoce aún los pensamientos, sentimientos e intenciones más profundas de nuestro ser. ¿Quién nos conoce?

Jeremías 17:10 Yo, el Señor, que investigo el corazón y conozco a fondo los sentimientos;
que doy a cada cual lo que se merece, de acuerdo con sus acciones.

En el libro de Apocalipsis, leemos una serie de mensaje que Jesucristo dio a las siete iglesias de Asia. En cada una de ellas dice lo siguiente: 'Yo conozco tus obras'.

En algunas iglesias habían cristianos que no andaban conforme a la voluntad de Dios, y el mensaje siempre era el mismo: 'arrepiéntete'. Es decir: 'date cuenta de tu error y regresa a mí a mis enseñanzas'.

Apocalipsis 2:5 ¡Recuerda de dónde has caído! Arrepiéntete y vuelve a practicar las obras que hacías al principio. Si no te arrepientes, iré y quitaré de su lugar tu candelabro.

Para aquellos que el Señor encontraba fieles, el mensaje era: 'continúa así'. Es decir: 'persistan en caminar tomados de mi mano'.

Apocalipsis 2:10 No tengas miedo de lo que estás por sufrir... Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.

Apocalipsis 2:24-25
24
Ahora, al resto de los que están en Tiatira, es decir, a ustedes que no siguen esa enseñanza... les digo que ya no les impondré ninguna otra carga.
25 Eso sí, retengan con firmeza lo que ya tienen, hasta que yo venga.
¿Cómo está nuestra vida delante de Dios? Tal vez la percibas como buena o mala en mayor o menor medida. Pero, si Dios no te ha mostrado tu real situación, tu percepción de ti mismo será distorsionada. Pidamos a Dios que nos muestre nuestra verdadera condición.
Salmo 139:23-24
23
Oh Dios, examíname, reconoce mi corazón; ponme a prueba, reconoce mis pensamientos;
24 mira si voy por el camino del mal, y guíame por el camino eterno.

¿Qué usará Dios para enseñarte? Su Palabra. El Espíritu de Dios te convencerá de tus faltas a través de la Biblia. No busquemos la voz de Dios donde no está. Su Palabra es el mensaje eterno de Dios para los hombres:

2 Timoteo 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia.
¿Conoces a Jesucristo como tu Salvador? Todo hijo de Dios tiene su Espíritu habitando en él. Este Espíritu le guía, enseña y corrige en todo momento. Si no tienes eso en tu vida, acércate a Jesús y clama por perdón. Sólo Él murió y resucitó para darte vida eterna.
Hechos 4:12 Sólo Jesús tiene poder para salvar. Sólo él fue enviado por Dios, y en este mundo sólo él tiene poder para salvarnos.
¿Eres hijo de Dios pero tu vida no glorifica a Dios? No sigas deshornando a Dios. Pide perdón a Dios y camina nuevamente con Jesús. Él no tendrá ningún reparo en perdonarte y restituir tu vida. El deseo de su corazón es que regreses a sus caminos y Él mismo ha dado grandes promesas a aquellos que se arrepienten.

Apocalipsis 3:20-21
20
Mira, yo estoy llamando a la puerta; si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos.
21 A los que salgan vencedores les daré un lugar conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono.
Un abrazo a todos.
Rubén.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario